Nutrir va mucho más allá de comer “correctamente”. Nutrir es todo aquello que sostiene tu bienestar: tus relaciones, tu descanso, tus experiencias, lo que lees, escuchas y disfrutas.
La comida, además de energía, puede ser consuelo, nostalgia y conexión. Piensa en esa escena de Ratatouille donde un solo bocado de comida transporta al crítico a su infancia: eso también es nutrición emocional.
Pero cuando la comida se convierte en el único refugio emocional, puede ser señal de que necesitamos nuevas formas de autocuidado. En una consulta no centrada en el peso, trabajamos tu relación con la comida, tus creencias y tu bienestar integral, para que puedas nutrirte de manera amable y sostenible.
El ser humano puede nutrirse a diferentes niveles. Si solo necesitáramos la comida para sobrevivir, bastaría con ingerir alimentos funcionales o comer siempre lo mismo. Pero gran parte de nuestra vida gira en torno a la gastronomía, la cultura y el placer.
Nutrirnos significa comer lo que nuestro cuerpo necesita, pero también lo que disfrutamos y lo que nos conecta con nuestras emociones, recuerdos o afectos.
Permítete nutrirte no solo a nivel fisiológico, sino también emocional y social.
Puedes probar con un platillo que te evoque un buen recuerdo: cómelo sin juicio, saboreando cada detalle, reconectando con la emoción que despierta.
Si necesitas ayuda para resignificar lo que significa nutrirte desde tu propio contexto y tus necesidades reales, estoy aquí para acompañarte.
Reemplaza las voces alimentarias destructivas con voces poderosas de alianza alimentaria que te ayuden a nutrirte.
– Evelyn Tribole & Elyse Resch

